jueves, 20 de diciembre de 2007

BALANCE (EL MOMENTO ES AHORA!!!)

BALANCE (EL MOMENTO ES AHORA!!!)
Ya se acerca fin de año… otra vez a hacer balance, para comenzar con “borrón y cuenta nueva”.
¿Te pusiste a pensar que nadie haría eso si no pensara que hay mas malas que buenas?
¿Por que?
Lo hacemos para sacarle al balance por lo menos un ajustado empate, empezar de cero y no arrastrar la diferencia al próximo año (…las malas que quedan colgadas son el verdadero borrón y cuenta nueva), si no haces eso corres el riesgo de que el balance sea mas difícil de remontar en un futuro (…y no tan lejano).
Te prometes a vos mismo que vas a cambiar, no te vas a tomar las cosas tan a pecho, vas a sonreír mas, te vas a acordar mas del por favor, perdón, y gracias vas a cambiar tu filosofía de vida, vas a ser mas generoso con los que se lo merecen, vas a perdonar y olvidar porque sin olvido no seria perdón, vas a escuchar pero esta vez poniéndote en el lugar de los demás, y así tal vez… tal vez entiendas como hacer para que los demás se pongan en tu lugar (… y te entiendan a vos también), vas a decirle te quiero!!! a quienes queres realmente y sabes que te quieren, vas a compartir tu tiempo con gente que quiere compartir su tiempo con vos, vas a comer mas sano, vas a dejar el cigarrillo, vas a hacer un poco de ejercicio y de vez en cuando te vas a dar un gusto tonto y caro.
Pero la mayoría de la gente deja a un lado estas promesas porque se hicieron en un mal momento (en la borrachera del 31 a la noche).
Esas son mas o menos las cosas que me vengo prometiendo yo hace años, (sin cumplir).
Pero esta vez como no creo en los calendarios, como no creo que un día 1° de enero no me indica que puedo empezar nuevamente solo por ser 1° de enero. Porque no murió un año y nació otro para darme una oportunidad a mi, porque sigo siendo yo, y sigue siendo mi misma vida…
Sabes que hice? a mediados de año un día cualquiera, porque si, me propuse todo eso que escribí anteriormente. Y lo vengo cumpliendo más que bien.
Menos dejar de fumar, de eso se cumplieron 5 años, de ese día cualquiera que dije que un pedazo de papel con tabaco no podía ser, más fuerte que yo y pase de cincuenta cigarrillos por día a cero.
No quiero ser ejemplo de nada, solo quiero decir que se “puede”, a mi me resulto, me sirvió y mucho.
Entonces te digo que vos también podes, hace una lista… cambia el rumbo para bien, proponete algo que queres, algo que valga la pena, algo que necesitas, algo que te haga bien, algo que le haga bien a los que queres, y no desistas ¡¡¡Vos también podes!!!.
No esperes a la noche del 31 porque después vas a pensar que son cosas de borracho, o de melancólico que cree que se le va la vida.
Cambia para bien ahora… ya.
Y el año que viene si queres hace un balance y por fin va a valer la pena, porque la diferencia va a ser a tu favor.
Cambia para bien ahora, porque el momento es ahora!!!
Perdón pero voy a terminar esta entrada de mi blog igual que como termine otra entrada anterior “Acción u Omisión”.
La vida es el día a día.......... ¡Aprovecha bien este día!.

……………………………………………………J.P.

martes, 4 de diciembre de 2007

EL MATE

EL MATE
ESTOY LIMPIANDO MI PC TENGO DOS DISCOS RÍGIDOS CASI LLENOS (550 GB), ENTONCES ESTOY BORRANDO PROGRAMAS VIEJOS, ARCHIVOS REPETIDOS, PELÍCULAS QUE NUNCA VOY A VER Y PAVADAS EN GENERAL, PERO ENCONTRÉ ESTO QUE ME MANDARON POR CORREO ALGUNA VEZ, AUNQUE NO SE QUIEN Y AL LEERLO SENTÍ ALGO QUE SEGURAMENTE NO SENTÍ LA PRIMERA VEZ QUE LO LEI ASI QUE DECIDI COMPARTIRLO Y MIENTRAS LO SUBO AL BLOG ME CEBO UNOS MATES, Y TOMO YO SOLO MIENTRAS PIENSO UN POCO…

Mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es "hola" y la segunda... "¿unos mates?".Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: "¿Dulce o amargo?".
El otro responde: "Como tomes vos".
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba.
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre... Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.
Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno.
Por adentro hay revoluciones. El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores... Es la solidaridad de bancar esos! mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!".
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, "¿está caliente, no?".
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.
¿TE SENTISTE INCLUÍDO?... compartilo entonces con quienes alguna vez tomaste un mate…

viernes, 30 de noviembre de 2007

WALL OR BRIDGE (PARED O PUENTE)

THE WALL OR THE BRIDGE (LA PARED O EL PUENTE)
Hace 17 días que escribí lo ultimo, “LA BANDA DE SONIDO DE MI VIDA” no se me ocurría sobre que escribir ahora, pero podría seguir con la cantidad de bandas que no nombre, o la música en ingles, pero tampoco tenia muchas ganas…
Los bloques de tetris me siguen cayendo, algunos se acomodan en sus espacios y otros quedan en un mal lugar y solo sirven para estorbar y que siga creciendo la pared mal construida, y aunque vi “The Wall” (la pared) de Pink Floyd tantas veces que ya perdí la cuenta, se desde la primera vez que la vi, que Alan Parker tenia razón y que cada uno levanta una pared a su alrededor para no mostrar su vulnerabilidad a los demás, pero esa pared también nos quita la posibilidad de pedir y de recibir ayuda porque nos sigue separando de la gente y de todo lo que necesitamos, y que no somos capaces de pedir, solo por no mostrar nuestras debilidades (…es un circulo que te da un poco y te quita mucho).
Hace muy poco tuve un problema pequeño pero que yo lo veía muy grande en un primer momento, y como nunca… tuve la necesidad de contárselo a alguien, con la suerte de encontrar justo a esa persona que tenia las palabras y el apoyo que necesitaba.
Dije como nunca porque por lo general siempre fui mas que reservado en esas cosas, no se por que, si cuando alguien a quien yo quiero necesita una mano, un oído, o un hombro siempre estoy sin hacerme o hacerle preguntas…
Pero cuando se trata de pedir yo, no me sale. Hago mal porque siempre pensé que nadie va a resolver mis problemas pero más de una vez resolví los de los demás, y otras veces por lo menos deje que alguien se descargara escuchándolo y tratando de ponerme en su lugar para comprender la situación.
Pero se que es una verdadera carga escucharme a mi porque soy capaz de ponerme muy pesado, y no buscar alguien que me escuche sino alguien que me de la razón. Una razón que cuando lo pienso fríamente me doy cuenta que no hay “razón” para que la razón sea mía.
Perdón por el juego de palabras (pero no hay razón para que no la haga).
Cuando termina la película “The Wall” Pinky (el protagonista) es juzgado por los fantasmas de su pasado por el hecho haber levantado esa pared y de haberse aislado del mundo.
En realidad tampoco se aisló por su entera culpa, porque el no supo construir puentes en lugar de paredes, pero tampoco los que lo rodeaban (que son también los que lo acusan en el juicio) quisieron darse cuenta de la ayuda que pedía silenciosamente a gritos.
No seamos como Pinky, ni como los que lo acusan.
Construyamos puentes, no paredes, no nos aislemos ni dejemos que los demás se aíslen, a veces pedir un oído o prestarlo, (sin necesidad de que quien escucha diga una palabra) puede servir para que quien habla se escuche a si mismo y se de cuenta que ese problema insoluble en realidad es una tontería a la que no hay que darle tanto valor.
……………………………………………………J.P.

martes, 13 de noviembre de 2007

LA BANDA DE SONIDO DE MI VIDA

LA BANDA DE SONIDO DE MI VIDA
♪♫Tengo que seguir, tengo que seguir lo que yo empecé… yo ya estoy cansado pero igual lo haré… tengo mis fuerzas basada aquí, Pronto verán♪♫
(El Comienzo de “Dos Edificios Dorados” de Seru Giran)
 
Hoy es un día lluvioso no esta para escuchar la música que estoy escuchando, la mezcla de Rock-Blues que siente David Lebon, con el Rock-Jazz que siente Pedro Aznar, con las letras de Andrés Calamaro antes de ser feliz (…antes de conocer a Julieta) no son para un día lluvioso y solitario, en el que uno se pone reflexivo, porque comenzas a escuchar las letras, y como si fueran bloques de tetris se acomodan a la realidad personal que a vos te toca.
No se porque, pero a veces tenes esa necesidad masoquista de escuchar esa canción que sabes que te va a hacer mal y bien a la vez, te va a pasar por arriba como una aplanadora, y te va a dejar la cabeza, el corazón, y el alma chatitos. Son esas canciones que en otro momento, (un día soleado tal vez… o con otro estado de ánimo) serian solo una linda canción, “San francisco y El Lobo”  es otro ejemplo:
 
♪♫Buenas noches, el lobo comenzó a hablar
estoy aquí por última vez... Veras
En el bosque mis días solía pasar
salvaje y cruel
seguro en mi soledad
tu voz me hizo ver
tu luz me alejó del mal
los niños sonreían al mirarme
y el amor me hacía llorar.
Pero un día el hombre
mal me empezó a tratar
abrieron heridas que no cerrarán jamás.
Padre, volveré a ser feroz?
…Mi garra será mortal…
volveré a dar temor?
El miedo será mi hogar
el bosque escuchara
aullidos de tempestad
volveré a ser feroz?
Un rayo en la oscuridad.
♪♫
 
Cuantas veces lo habré escuchado y cuantas veces pensé en, volver a ser feroz, a veces me mato con Calamaro y su “Paloma”, (♪♫y, quiero vivir dos veces para poder olvidarte♪♫), con sus “Crímenes Perfectos”: (♪♫Ella no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro, la moneda cayo por el lado de la soledad y el dolor... ♪♫), con “Para No Olvidar”: (♪♫Sólo sé que no sé nada de tu vida... sólo me colgué una vez en el pasado, presenté mis credenciales a tu risa, y me clavaste una lanza en el costado♪♫), y como no con su, o mi  “Media Verónica” porque siempre sentí que lo escribió por mi, aunque no me conozca: (♪♫Va a decidir que hacer cuando despierte del todo, borrar con la mano lo que ayer escribió con el codo♪♫), (♪♫Quiere vivir una vida diferente cada día, la verónica mitad esta en la flor de la edad, pero esta cansada de esperar♪♫)
Alguna vez escribí en una entrada de mi blog (“EL MORRON O LA ACEITUNA”) algo de lo que siempre estuve convencido, que nunca se sabe cuando se gana o se pierde algo verdaderamente importante, hasta que paso el tiempo y entonces no tiene importancia haber ganado o perdido. Hoy también estuve escuchando una banda relativamente nueva, “las pastillas del abuelo” hace 5 años que dieron su primer recital mas o menos importante, pero ya tienen dos discos, editados en 2005 y 2006… y no son ningunos improvisados (varios de ellos son profesores de música de los instrumentos que ejecutan), tocan un rock, fusionado con otros ritmos que le da un toque muy bueno. Puedo decir que yo “ya no me cocino en el primer hervor” (tengo 39 años) y mis amigos de mi edad se quedaron en la música que escuchábamos cuando teníamos 25, pero yo escucho todo lo nuevo, lo viejo, lo raro, rock, jazz, blues, house, salsa, melódico o lo que sea que pasa por mis manos (o mejor dicho por mis oídos) y las pastillas me parecen muy buenos.Me detuve en un tema llamado “Perdido - La Chacarera” que ya había escuchado antes, pero recién hoy le preste la atención que debía. (A esto viene lo de haber ganado o perdido). Quiero escribir yo solo en mi blog, pero me pareció tan buena la letra como lo es “San francisco y El Lobo”, y me sentí más que identificado… que también la puse acá, y quien tenga oportunidad de escuchar a las pastillas que lo haga, porque sino lo hace se estará perdiendo una muy buena banda. En mi lista de música (acá en mi espacio quequeriascamarones) hay un acceso a este tema en youTube y si no queres tomarte el trabajo de ir hasta ahí (y ver que otros grupos y solistas puse) te dejo otro acceso.

 

“PERDIDO - LA CHACARERA”

 

♪♫Hoy les voy a contar
un poco mi forma de ser,
la terrible facilidad
que tengo yo para perder.
Pierdo la ropa y pierdo apuestas,
en pocas copas pierdo lo que llevo a cuestas,
pierdo vergüenza cuando estoy con mis amigos,
cuando canto pierdo el hilo
de lo que debo cantar,
perdí el pudor, perdí mil noches frente al mar.
Perdí alegría, y a la vez perdí inocencia,
refugiándome en los libros
me sirvió para entender
que a mucha gente no le importa la miseria,
que solamente les interesa el poder.
Perdí la fe en la democracia
cuando ya no me dio gracia
ver que manejan los hilos de la nación
los que tienen un dólar como corazón.
Perdí tiempo y dinero
perdí el fuego, perdí el celo,
perdí el vuelo, perdí el arte de soñar,
algunas noches pierdo un recuerdo,
pierdo la cuenta ya de todo lo que pierdo.
Pierdo la voz de la conciencia
entonces quedo hablando solo
me pierdo de polo a polo en encontrar
alguien con quien
poder reír, poder llorar.
Y tengo suerte
de no haber perdido un diente,
refugiado en aguardiente
nunca sé cuando parar,
pierdo la vida en una vuelta de ruleta,
pierdo la bocha por hacer una de más,
y me hundo en el primer surco profundo
perdiendo de nuevo el rumbo
del caballero que fui,
y ella perdió los dientes que yo no perdí.
Pero una noche,
de esas que creí perdidas,
jugando a las escondidas
con el amor me encontré,
y así fue que me robaron algo valioso,
estoy agonizando y le quiero pedir
por dios que usted busque por mí
a esa mujer que me robó
de una mirada mi sensible corazón,
no puedo ir yo
…porque perdí su dirección.
♪♫

De todas formas no puedo poner toda la banda sonora de mi vida, ni solo los temas que alguna vez me tocaron, ni los que caigo a entender en un día depre, pero a veces escuchar esto te sirve para tocar fondo.
Y ya lo dijo Serrat en “Bienaventurados”
 
♪♫Bienaventurados los que están
en el fondo del pozo
porque de ahí en adelante
sólo cabe ir mejorando
♪♫
……………………………………………………J.P.

domingo, 4 de noviembre de 2007

LA CABEZA, EL CORAZÓN Y LA PANZA

LA CABEZA, EL CORAZÓN Y LA PANZA
La noche de mi cumpleaños N° 27 quedé en encontrarme con mis amigos en un Pub del que todos éramos asiduos.
Éramos cerca de treinta, sentados alrededor de varias mesas que habíamos juntado por la ocasión. El lugar estaba atestado de gente, y las demás mesas del local también estaban ocupadas.
Yo apretujado entre la mesa y mi silla traté de alejarla un poco. Escuché un insulto al correr mi silla porque le había apretado la mano a una chica que estaba sentada en otra mesa detrás de mí, le pedí disculpas y le entregué a modo de presentación, y a modo de broma, (y porque la chica era hermosa, y estaba sola), una tarjeta que tenia en mi billetera, la tarjeta decía lo siguiente:
“Me gustaría hacerle el amor esta noche si le interesa simplemente sonría, sino devuélvame la tarjeta porque es la única que tengo”.
Esperando que sonriera, para empezar una charla, pero vi como su cara se fue tornando cada vez mas seria, sin decir una palabra me regresó mi tarjeta, metió la mano en su cartera, y sacó una tarjeta suya que me entregó, en ella se leía: “Por favor señor sea amable no hinche las pelotas”.
Nos reimos juntos, conversamos toda la noche, y un tiempo después éramos novios, y otro tiempo después todo terminó, bueno no podía terminar bien algo que empezó con un insulto, y con esas tarjetas.
La verdad es que me pongo a escribir cuando no tengo un buen estado de ánimo, (…esto, los recuerdos que vuelven, son como una terapia para mi) pero decir que hoy estoy bien es poco decir… estoy perfecto… y en donde mas se necesita, la cabeza, el corazón, y la panza.
La cabeza porque ya no pienso estupideces que me hacen mal.
El corazón porque si sigue estando ahí después de todo lo que le hice es indestructible.
Y la panza que después de quitarle unos cuantos kilos ya no es panza.
Ya dije que nunca escribo así… entonces vamos a ver que sale de esto.
Conté lo anterior porque viene al caso, tengo un amigo que siempre se ríe de mi, por lo que le dije alguna vez, cuando me preguntó como estaba, yo le conteste “estoy tan bien que tengo miedo, porque en cualquier momento esto se da vuelta” (es el pesimismo que me persigue, no importa lo bien que me sienta) es mi naturaleza y quien haya leído mis post anteriores ya me conoce un poquito, me esfuerzo por alcanzar un estado de animo ideal, (inexistente, ya lo se) pero el estado en el que me encuentro ahora es lo máximo a lo que puedo aspirar, y seguramente, me toque lo que me toque, (bueno o malo) es porque me lo merezco. Es que a veces estoy bien encaminado, me estoy por superar y... me boicoteo solo. Para explicarlo mejor, tal vez conozcas la historia del escorpión que quería cruzar un río y le pide a una rana que lo lleve en su espalda porque el no puede nadar, la rana le dice que no porque tiene miedo de que la pique, pero el escorpión la convence diciéndole que si la pica mueren los dos.
Ella lo carga en su espalda y comienzan a cruzar el río, a mitad de camino la rana siente un pinchazo comienza a paralizarse y se hunde. En su ultimo suspiro antes de sumergirse le pregunta al escorpión porque lo hizo.
 
-Porque me picaste? ahora nos vamos a ahogar, moriremos los dos.
 
-Te pique porque soy un escorpión, y eso es lo que hacen los escorpiones.
 
Hay veces en las que soy el escorpión y no puedo pelear con mi naturaleza y tengo que picar, porque eso es lo que hacen los escorpiones, me boicoteo yo solo (tal vez, porque me va a ir mejor de lo que me merezco, y lo tengo que evitar, y no importa que me ahogue).
Hay veces en que soy la rana y ayudo a quien no debo, a quien se que por su naturaleza me va a picar, pero también esta en mi naturaleza de rana el creer que el escorpión no va a obedecer su instinto de picar.
Siempre hay que recordar que “Solo vale lo que hagas de corazón, sin esperar recompensa” pero… El bien que se hace con el mal se paga o como dijo JeanPaul Sartre “Trata De Amar Al Prójimo… Ya Me Dirás El Resultado”.
Esto nos pasa a todos, o por lo menos eso espero (…no quiero ser el único escorpión/rana)   
Esto es lo que pienso, es lo que creo, y es lo que siento.
……………………………………………………J. P. ("Mi Alter Ego")

martes, 16 de octubre de 2007

DE VIDA O MUERTE

DE VIDA O MUERTE
Ser o no ser… morir, dormir nada mas, terminar con la pena, y las miles de agresiones que deben sufrir nuestros cuerpos, he aquí la liberación que todos deseamos…Morir, dormir…y tal vez soñar, he aquí el fastidio…¿Cuando seremos al fin liberados de estos lazos carnales?, ¿Qué sueños vendrán a encantar nuestro sueño final?, He aquí lo que nos detiene, este temor prolonga la calamidad de la vida… Pues de otra forma, ¿Quién podría soportar las humillaciones del tiempo que pasa? Las culpas de los opresores, los insultos del vanidoso de turno, los dolores del amor engañado, la lentitud de la justicia, la arrogancia de los funcionarios de turno, las injurias que los crápulas hacen sufrir a la gente honesta. ¿Quién podría soportar la carga de gemir y sudar a lo largo de una vida aburrida, larga y penosa, si no fuera por el temor a algo desconocido… algo después de la muerte?...Muerte, ¿Qué es eso?...solo aquella comarca misteriosa, de donde ningún viajero regresó jamás, y que nos obliga a sufrir males que conocemos, antes que precipitarnos a otros de los que nada sabemos.  
                 (Adaptación del monologo de Hamblett, de William Shakespeare)

Un escritor ingles escribió esto en el año 1602 y solo tenia interrogantes, hoy después de tanto tiempo, en un mundo tan distinto, tenemos los mismos interrogantes y su mismo miedo a lo que no conocemos.
Pero que es el miedo sino un instrumento para preservarnos de lo que lo causa, a veces escondido, a veces a flor de piel. Pero acaso, quien dice no temer a la muerte, ¿en su último momento no siente el terror de tener cara a cara a quien menos se desea conocer? Pero la muerte es parte de la vida, y aprendimos a sobrellevarla, a enfrentarla, y hasta a retarla.
 
En una guerra, injustificada como todas las guerras, los lazos entre compañeros de armas se convierten en una verdadera hermandad y la vida de quien cuida nuestras espaldas se transforma en algo tan valioso como nuestra propia vida:
En medio de un avance la compañía cayo en una emboscada, las balas rasaban las cabezas y espaldas de los hombres cuerpo en tierra, sin lugar donde refugiase y sin su teniente para dirigirlos, yaciendo muerto en el campo de combate. Siendo atacados por tres flancos, desordenadamente emprendieron la retirada, retrocedieron bajo una lluvia de balas que de tanto en tanto hería mortalmente a algún hermano en armas. Algunos lograron ponerse a salvo y comenzaron a disparar para cubrir la retirada de sus compañeros.
Al ser herido un soldado y no poder llegar a un lugar seguro, su camarada salió a rescatarlo exponiéndose al fuego enemigo y poniendo en riesgo también su vida. Desobedeciendo las órdenes de su superior, de no salir de su cubierta, regresó el también mortalmente herido… Su amigo, a quien había traído en sus hombros, estaba muerto.
El sargento se encolerizó.
_Te ordené que no salieras. Ahora los he perdido a los dos, no valía la pena.
El moribundo contestó:
_Sí que valió la pena, mi sargento, porque cuando llegué hasta él, en su ultimo suspiro me dijo: “Sabía que vendrías…”
 
Podemos seguir diciendo que la muerte es parte de la vida, o que el miedo a lo desconocido desaparece en la adrenalina de una situación limite, pero ese miedo a la muerte y todo lo que venga detrás de ella, (o a la muerte y nada después de esta), sigue estando…aunque a veces un poco escondido.
¿Y cuando no es nuestra vida la que nos preocupa? Cuando de nosotros depende otra vida, cuando el futuro nos depara el peso de no haber hecho lo necesario, o lo correcto.
 
Era el día del cumpleaños de Luis, y una jornada de trabajo de doce horas en un día veraniego de 38° grados no le hacia mucha gracia, pero las cuentas a pagar no perdonan, y su rutina diaria es la de tantos que deben sacrificar un rato mas sin ver el cielo, y con los ojos viviendo solo de azules recuerdos. Cuarenta años es la edad justa para plantearse lo que se hizo con la vida… pero no en un día tan pesado, caluroso y solitario. Cumplir años -pensaba Luis- lejos de los amigos en un lugar nuevo, y sin la familia que quería, y no había podido tener, no es el lugar ni el momento para hacer un balance. Luis descubrió al llegar a casa, que su heladera no funcionaba, y sin querer hacerse más problemas, sin pensar en las horas de mas que tendría que quedarse en su trabajo para poder pagar su arreglo, saco de su interior la cerveza abierta, sin gas y caliente, puso un poco en un vaso sucio que había sobre la mesa. Le dio un trago al líquido amargo y caliente, y pensó “este no es mi día”. Mirando el charco de agua debajo de la heladera y la montaña de platos en la pileta de la cocina, Le pareció escuchar el timbre del teléfono, y se dijo:
_Quien puede conocer mi número si lo instalaron ayer?
Se dirigió a contestar arrastrando los pies, y se dejó caer en su sillón.
_...Hola
_...Hola Luis. (Se escucho la voz de una mujer)
_Quien es?
_Soy yo, quiero despedirme…estoy cansada...
Luis pensó que se trataba de una broma, sin entender lo que en realidad estaba pasando. Conocía poca gente en esta nueva ciudad, a nadie le había dado su número, y tampoco había charlado con alguna mujer en su trabajo mas de dos minutos, como para que lo llamaran.
Entonces sin saber porqué decidió seguir el juego.
_Porque te queres despedir, adonde vas.
_Estoy cansada…estoy cansada, y voy a terminar con todo… mira Luis, no quise dejar una carta, y que después la leyera cualquiera, y tampoco quiero que te sientas mal por lo que yo haga, por eso te llame. Esto lo hago por mí, por todo lo que me pasa, y por todo lo que no me pasa. Estoy cansada, y voy a terminar con esta vida de mierda.
_Pero me estas diciendo que…
Un frió corrió por la espalda de Luis, cuando se dio cuenta de que esa llamada no era ninguna broma, sino que era la llamada mas seria que había recibido en la vida, aunque esa mujer se hubiese equivocado de numero.
_Vos siempre fuiste el mas fuerte de los dos mama siempre lo decía cuando éramos chicos, si no parecemos hermanos, y nunca cambiaste. Pero vos tenes una forma muy especial de ser, nunca te hiciste problemas por nada y todo te salio bien sin buscarlo, sin esforzarte por ello, tenes una familia maravillosa una mujer y unos hijos que parecen sacados de una propaganda. Un trabajo que te envidia todo el mundo, unos amigos que nunca se desconectaron de vos y que si hicieron una vida propia siempre la compartieron con vos, en serio que no parecemos hermanos…
Si a mi me pasó exactamente todo lo contrario, siempre tuve que pelear el doble o mas por lo poco que tuve, me echaron del trabajo, Dani me dejó por otra, y el accidente de los chicos y mamá. Pero todo esto que te digo no lo digo por enojo con vos, estoy feliz de que seas feliz.
Pero vivo amargada por mí, y por todo lo que me pasó… y encima tenerte lejos…
-Luis hizo un silencio como para tomar aire. Con la mente totalmente en blanco, sin una respuesta para tanta miseria, desde su lugar tan miserable como el de la desconocida del otro lado de la línea.
-Mira… solo te puedo decir que lo que pensas hacer es una estupidez, el pasado ya pasó y no se puede arreglar, el futuro nadie lo tiene asegurado, pero hay que pelearla, porque lo único que tenemos es esto… el presente y por mas mal que este siempre vas a tener algo, una razón porque levantarte en las mañanas, solo necesitas una cosa porque tener esperanzas, busca y la vas a encontrar.
-Es fácil decirlo desde tu lugar, teniendo todo sabes que es lo único que tengo a futuro, solo tengo un revolver en mi mano con una sola bala, esa bala es la única cosa en la que tengo esperanzas, esperanza de que me alcance con esa sola.
-Luis seguía tragando saliva, encima con el miedo de que ella se diera cuenta que había marcado mal el numero, que el era el Luis equivocado y que cortara el teléfono para seguir con sus planes.
Como hacer para llegar al corazón y a la cabeza de una desconocida antes que una bala? ..................
 
 
Estos dos cuentitos los escribí hace muchos años.
A una profesora de literatura que tuve se los mostré, y le gustaron mucho, pero un día los perdí y no los encontré más. Tampoco se los había mostrado a nadie más, antes de perderlos, pero se me dio por escribirlos de nuevo.
Solo se que en el segundo cuento Luis salvaba a la suicida, pero hoy no me sale. O será que siempre me sentí un “Luis” y ya no quiero ayudar a nadie.
“Es lo que hay” si se me ocurre algo por lo que vivir para terminar el cuento, la salvo y posteo el cuento de nuevo (esta vez completo).
Espero no bajonearte a vos que estas leyendo, y si se te ocurre un buen final, envíamelo en un comentario.
……………………………………………………J.P. ("Mi Alter Ego")

martes, 9 de octubre de 2007

MAL DE MUCHOS...

MAL DE MUCHOS...
Escribí en mi comentario en el libro de visitas, que “este es mi espacio porque lo escribo con pocas pretensiones solo para releerlo yo, y ver cuanto cambio yo desde la última vez que escribí algo”, voy a pensar seriamente en cambiar eso, porque me di cuenta de que en parte no es tan así. Quiero ver cuanto cambio, pero no es solo para mí. En verdad todo el que habilita su espacio para que entre cualquier persona, solo es un exhibicionista cibernético y busca algo que en realidad busca toda persona, (conciente o inconcientemente)… la aprobación de los demás. ¿Será por la baja autoestima?...
En este momento me siento con mi autoestima baja…
Y un poquito bajóneado por lo reflexivo que me estoy poniendo, o al revés… Reflexivo por lo bajoneado que me estoy poniendo.
Soy bastante ciclotímico, y es algo muy normal en mí, pasar de la euforia a la angustia, (sin melancolía de por medio), y viceversa… Eso es lo bueno… Pasar de la angustia a la euforia sin escala.
Por eso me resultó extrañó que la primer visita que me dejo un comentario, (Adri)… me dijera que mis pensamientos y mis sentimientos son optimistas, y le sirvieron. Bueno no me conoce bien, pero por lo menos le sirvió a  alguien lo que escribí en algún momento, (de esos momentos reflexivos míos, que justo fueron positivos). Siempre dije que no soy pesimista, ni optimista sino “realista” para no reconocer que lo “real”… el verdadero “realismo”, es que si soy pesimista, y me parece que no lo puedo remediar. Trate y trato y seguiré tratando… me lo prometo, pero solo puedo ser optimista estando mas que pendiente de ello, o cuando alguien de la (por suerte) mucha gente que todavía me quiere, (y me aguanta) me empuja a ser optimista. Pero (últimamente) siempre hay un motivo, una situación, una persona, una mentira, que me tira para abajo… (Dije una mentira porque no me gusta mentir, y no voy a ser hipócrita no por querer ser un ejemplo de conducta, sino porque se me nota mucho si yo miento… y no quiero, y no me gusta que me mientan… ah y una verdad a medias también es una mentira).
No se, no lo puedo remediar concientemente, mas cuando estoy un poquito bajoneado, pero solo es el grado de locura que me toco… Si hay algo que no quiero es ser así… loco. Pero todos tenemos nuestro grado de locura que delante de los demás tratamos de ocultar. Que se yo, dentro de quince minutos estoy mas “Up” y mi locura pasa a ser positiva, ahí en lugar de necesitar un empujón de los que me aguantan… ellos tienen que aguantar mis empujones anímicos, porque paso a ser yo el que tira para adelante y arrastra a todos.
Soy demasiado reflexivo (sino no escribiría estas cosas, preguntándome, contestándome, y a veces preguntándome a mi mismo sin poderme responder). Por eso odio las tardes de los domingos y las noches en que no puedo dormir, (que cada vez son más), en las que alguna idea entra a taladrarme la cabeza.
Pero volviendo a la aprobación que busco en los demás, creo que esa aprobación es que los demás se identifiquen conmigo. Esperar que a otros les pase lo mismo que me pasa a mí, y que mi grado de locura sea general así me confundo en la multitud… ya sabes “mal de muchos consuelo de tontos”, porque yo mismo puedo ser uno de los muchos que sufre el mal, y a la vez puedo ser un tonto que se consuela porque no es el único.
¿Y vos... que grado de locura tenes?
……………………………………………………J.P. ("Mi Alter Ego")

jueves, 4 de octubre de 2007

EL MORRON O LA ACEITUNA

El MORRÓN O LA ACEITUNA
Hace algunos años estaba (perdón si te hago sentir hambre) en una pizzería con mis amigos Rubén y Julio, comiendo una especial de jamón y morrones con aceitunas verdes y negras, acompañada de una buena cerveza Quilmes, y charlando pavadas, estupideces, y cosas que en esos momentos nos parecían importantes… (y ahora también) sin pensar en lo mas mínimo en matemáticas, en decimales, en fracciones, o en Kant, Hegel, Schopenhauer, Sartre o cualquier filosofó de esos que en realidad no saben nada de la verdadera vida.
La (falsa) importancia de las cosas se la empecé a dar (exageradamente) tal vez en ese momento, ese momento que en realidad tampoco tendría que haber sido tan importante.
Todo comenzó porque tuvimos un problemita matemático/filosófico.
Los pizzeros siempre tuvieron esa manía de cortar las pizzas en ocho porciones, y nosotros éramos tres, (tal vez tampoco le importa mucho a un pizzero las matemáticas, las fracciones y los decimales, mientras que la pizza sea de ocho/octavos).
Todos comimos dos porciones, quedaban dos en la bandeja, y dos de nosotros no tomamos la iniciativa de hacernos de otra porción, pero Rubén se quedo mirándolas.
Julio y yo también nos miramos pensando en hacerle una broma a Rubén adelantándonos a el, (pero nos madrugó).
Después de un momento de que el flaco miró las dos porciones fijamente, dijo “yo me como otra”, y nos madrugó el, porque la ultima la tendríamos que compartir con Julio o la comería el o yo, (el que tuviera mas hambre o el que fuera menos considerado), pero no íbamos a perder la amistad por una porción de pizza.
A todo esto Rubén seguía sin comer la porción que dijo, nos miró a los dos y nos pidió, ¿puedo hacer algo?
-Que queres Rubén
-Quedan dos porciones una tiene morrón y la otra aceituna. ¿Puedo cortar un pedacito de morrón y ponerlo en la otra porción que tiene aceituna así me como una ultima porción, que tenga las dos cosas?
Nos miramos con Julio sonreímos y le dijimos los dos a la vez…
-No Rubén elegí.
Rubén siguió con su cara seria y no entendió que lo cargábamos, pero pensó un segundo y dijo.
-Saben que, tienen razón no se puede tener todo en la vida “el morrón o la aceituna”.
Nos reímos por la filosofía barata de pizzería, comimos entre los tres esas dos porciones, pedimos mas cerveza y seguimos filosofando de estupideces toda la noche.
Pasaron muchos años, pero hasta el día de hoy cada vez que como una especial de morrones y aceitunas (de dos colores), me acuerdo de esa decisión que costo "tanto", y me rió.
Y cada vez que tengo que tomar una decisión en mi vida que es muy importante y que tengo que elegir entre dos o más posibilidades, y que cada una me priva de algo (aunque gane en otro sentido). Pienso que siempre, algo se debe perder para ganar finalmente, solo tenemos que elegir “el morrón o la aceituna”.
Tiremos una moneda, no nos hagamos esos tipos de planteos que a la larga van a perder la importancia que le estamos dando ahora. Después de todo uno tampoco sabe si ganó realmente hasta que en realidad no importa si se ganó o se perdió, o uno nunca sabe realmente si se perdió hasta que ya es demasiado tarde para remediarlo, entonces para que preocuparse?.
Esta bien… tampoco hay que ser un estúpido que va por la vida sin que nada le importe, pero no será que le damos mas importancia a todo, de lo que en realidad importa?
Hoy pensaba que el campeonato de fútbol dura 19 fechas, participan 20 equipos solo uno gana, solo uno es el campeón y la mayoría de las veces se define en la ultima fecha.
Y los jugadores que hacen?
Festejan unos minutos y mañana a levantarse temprano para entrenar para el próximo campeonato, los otros equipos (¿los perdedores?) hacen lo mismo pero sin festejo, algunos renuevan jugadores para adaptarse al nuevo compromiso que emprenderán, algunos cambian técnicos porque no llenaron las expectativas… algunos equipos descendieron a una categoría mas baja (y su próximo esfuerzo será distinto (el doble), porque no solo no salieron campeones, sino que descendieron)…
Que hay de distinto en la vida?
Quien en el día a día de la vida cotidiana, no perdió el campeonato en la última fecha y se quedo masticando bronca, quien no tuvo que cambiar jugadores o técnico para adaptarse a un nuevo campeonato, quien no tuvo que hacer un esfuerzo doble porque alguna vez se fue al descenso, y quien no tuvo la alegría de alguna vez salir campeón, para festejar solo un ratito y darse cuenta que era solo eso, porque mañana hay que ir de nuevo a entrenar, y pasado mañana nadie se acuerda del ultimo campeón.
No le des tanta importancia a las grandes decisiones…
Pensa si esas decisiones en el futuro van a seguir teniendo la misma importancia (…aunque eso no es garantía de nada), aflójate, tira una moneda.
Esto no quiere decir que no le pongas ganas.
Pero total que importa hoy te tocara el morrón, y mañana tal vez te toque la aceituna.
……………………………………………………J.P. ("Mi Alter Ego")

miércoles, 3 de octubre de 2007

QUIEN TE JODE LA VIDA?

QUIEN TE JODE LA VIDA?
Le pedí a una amiga que me diera una idea, que me tirara una frase sobre que escribir, y como un rato antes estábamos hablando con alguien mas, que decía que le estaban jodiendo la vida, mi amiga dijo “nadie te jode la vida y si es así, es porque dejas que te la jodan, pero es tu culpa no de alguien mas”.
Creo que tiene razón… (Aunque no siempre), todo es relativo y cada uno tiene su verdad, no existe una verdad absoluta, porque la verdad absoluta es la suma de todas las verdades… La suma de las verdades de todos, y las verdades cambian, porque todos cambiamos.
Es cierto que a veces inconscientemente (todos) buscamos alguien que nos joda la vida tal vez para echarle la culpa de todo lo malo que nos pase, y no asumir nuestra parte de culpa.
Pero muchas veces es por falta de carácter: por pensar que no merecemos algo mejor.
Por inseguridad: porque pensamos (o sabemos) que de todas formas nos va a ir mal, así que buscamos una excusa.
Pero el peor motivo no tiene explicación: y ese motivo es “Porque si”, porque quien queremos y quien nos conviene en un 99% de los casos no son la misma persona, y no somos capaces de verlo (o no queremos). Mi abuela decía "Dios los cría y el viento los amontona".
No me pidan una explicación porque no la tengo, ni yo ni nadie, y si yo tuviera esa respuesta no la daría gratis, pero la daría barata, cobraría un centavo por ella a cada uno que la necesitara y no habría nadie  en el mundo con más plata que yo.
Lo que si puedo decir es que quien ve con otros ojos, quien ve de afuera una relación, quien ve a una distancia prudencial (…de mitad de cuadra) se da cuenta (“ve”) muchas cosas que los “que están adentro” no ven. Si… ya se, no descubrí nada pero tenia que decirlo.
Si alguien se para a mitad de cuadra vera que el poste de teléfono de su esquina derecha es igual de alto que el poste de teléfono de su esquina izquierda, esto es porque miden lo mismo y la perspectiva no nos deja engañar. Ahora hagamos un pequeño experimento, acerquémonos al poste de la derecha.
¿Que pasa?
Tenemos la sensación de que es mucho más alto que el poste de la izquierda.
¿Por que?
También por la perspectiva, al estar más cerca de un poste que del otro perdemos la perspectiva que teníamos anteriormente, cuando estábamos a una distancia que no nos dejaba engañar.
No somos capaces de mirar por nosotros mismos con otros ojos porque no podemos y porque no queremos, no podemos porque es físicamente imposible, nuestros ojos son nuestros ojos, y no podemos cambiarlos a voluntad, y no queremos porque a quien vemos, tarde o temprano lo terminamos idealizando (y a una persona ideal por que la trataríamos de ver de otra manera?).
Alguien que ve la relación desde afuera no nos puede pintar lo que ve, porque en estas relaciones enfermizas siempre somos ciegos y quien es capaz de explicarle un color a un ciego que nunca vio. (¿Serias capaz de explicarle a alguien que nunca vio por ejemplo, como es el color rojo, como es una nube, el arco iris, o la diferencia que existe entre una manzana y una lata de gaseosa, sin que la toque?).
Volviendo al principio, dije que a veces inconscientemente buscamos a alguien que nos joda la vida, ¿pero porque a veces lo hacemos conscientemente? Es una pregunta para la que tampoco tengo respuesta, que le pongo de precio medio centavo y con la que me haría mucho más rico. ¿Quien ya con los pies sobre la tierra no se pregunto porque seguía pensando en lo que ya no tenia sentido pensar?, ¿en lo que ya no tenia solución?, ¿en lo que solamente servía para causarle mas dolor?
Cuando entramos en razón, no se termina nuestra ceguera en ese instante. Bueno dicen que el corazón tiene razones que la razón no entiende (¿Pero no será mucho?).
Cuando ponemos los pies sobre la tierra, cuando abrimos los ojos, cuando esa nuestra persona ideal ya no es tan ideal, cuando sufrimos no habernos dado cuenta antes, y que los demás “que si se habían dado cuenta” no nos habían abierto los ojos… nos sentimos como al ver directamente al sol después de días de estar en la oscuridad total.
Y con la furia de querer echarle la culpa a alguien… y a quien más culparíamos.
“Si nosotros mismos nos jodemos la vida”
……………………………………………………J.P. ("Mi Alter Ego")

miércoles, 26 de septiembre de 2007

ACCION U OMISION

ACCION U OMISION
Hace poco me equivoque (o no), pero lastimé a alguien a quien quiero mucho, aunque la aprendí a conocer hace muy poco, y no hay nada en el mundo que quiera menos que lastimarla, muchas veces uno se equivoca, pero no siempre se da cuenta si se puede solucionar esa equivocación (o si la podría solucionar en caso de cometerla en un futuro), hoy tal vez es demasiado tarde, ella me dice que no me tiene ningún rencor ¿pero lo que se dice y lo que se siente es lo mismo?, lo que si puedo decir, es que es mejor cometer un error por acción que por omisión.
Interiormente siento que como casi ya no siento culpa (porque hice y dije lo que sentía aunque tal vez no en el momento en que debía), me voy a olvidar de este asunto y de esta culpa muy pronto.
La sigo viendo esporádicamente pero ya no es lo mismo, quiero volver el tiempo, regresar a un punto en donde nuestra relación era otra, pero eso no se puede, y hoy aunque ella este a medio metro de mí la siento tan lejana como si estuviese al otro lado del mundo.
Escuché hace poco una historia, Juan conoció a Marisa, su mujer, en una fiesta cuando los dos estudiaban en la facultad. Empezaron a salir. Como a los cuatro o cinco meses de relación llegó Irma, la hermana de Marisa que estudiaba afuera.
Fue un flechazo instantáneo para ambos, pero por lo delicado de la situación ninguno dijo nada. Pasaron los años, Juan se casó con Marisa e Irma con su novio de toda la vida.
Un día en una fiesta familiar, ya con un poco de alcohol de más Juan le confesó su amor a Irma. Ella le dijo que sentía lo mismo, pero ahora ya era demasiado tarde había muchos inocentes involucrados. Cada uno siguió con sus respectivas parejas y pensando en como habrían sido de diferentes sus vidas si hubieran hablado a tiempo. Conocí esta historia y, me pareció como sacada de una telenovela, pero no cabe duda que la realidad supera a veces a la ficción.
Todos nuestros actos tienen consecuencias, lo sabemos…
Nuestras omisiones también. El no hacer; el no decir a tiempo lo que sentimos o lo que queremos tiene consecuencias. Nos guste o no, vamos a vivir con las consecuencias de nuestras acciones u omisiones por afortunadas o desafortunadas que sean. Cuando las consecuencias son afortunadas las recordamos con alegría o con orgullo. Cuando no lo son, no son un recuerdo agradable, por el contrario, tratamos de evitar pensar en ellas por que nos llenan de dolor, de vergüenza, de arrepentimiento. Existen dos clases de arrepentimiento: El lamentar por aquello que hicimos y el pesar por aquello que dejamos de hacer. En el primero conocemos las consecuencias de nuestras acciones rápidamente, podemos conocer la magnitud del daño.
El haber dejado de actuar puede torturarnos por el resto de nuestras vidas. A diferencia de cuando hicimos algo, y conocemos el resultado, cuando no lo sabemos nos podemos pasar años atorados atormentándonos sin consuelo, fantaseando en lo que pudo haber sido y lamentando lo que no fue.
”Si hubiéramos hecho esto, si no hubiéremos hecho lo otro”. Los hubieras no cambian el pasado por mucho que queramos. Estacionarnos en el hubiera es un dolor grande e inútil.
Al arrepentirnos por nuestras acciones u omisiones estamos asumiendo que hicimos algo mal. Nos estamos responsabilizando de nuestras acciones. No estamos echando culpas ni haciéndonos las víctimas. Lidiar con la culpa es difícil.
A veces usamos todo tipo de trucos para evadir la culpa.
Me acuerdo de una tira cómica de Mafalda en dónde aparecía Susanita con unas ojeras tremendas, cuando Mafalda le preguntaba la razón de sus ojeras Susanita comenta que encontró en un misal una oración que decía: Mea Culpa (Mi Culpa) y que el resto de la noche se pasó buscando una oración para endilgarle la culpa a otro, sin resultados.
Esto de andar echando las culpas a otros, como Susanita, es una tendencia muy humana; pero inmadura. Podemos pasar toda una vida buscando culpables o sintiéndonos víctimas de otros, lo cual puede parecer muy cómodo pero no va a solucionar nada. Cuando asumimos las consecuencias de nuestros actos y somos responsables de los mismos dejamos de buscar culpables o de sentirnos víctimas, es entonces cuando podemos hacer algo al respecto de ese pesar que sentimos.
El arrepentimiento no cambia el pasado, (nada puede hacerlo), pero es un paso para buscar el perdón (propio o de quien dañamos) y tratar de resarcir el daño. Si las pérdidas que ocasionamos son materiales, tal vez podamos remediar nuestras acciones, si no lo son, será prácticamente imposible que logremos restaurar completamente lo dañado.
Hoy estoy arrepentido, no de decir lo que sentía... estoy arrepentido por querer lo que no merezco, y porque por mi culpa hice sentir mal a quien quiero, esa persona que yo lastimé por acción, pero después de tan poco tiempo ya no se acuerda de mi (Aunque seguiré siendo su ángel de la guarda cuando me necesite), pero si hubiese cometido la omisión de no decir lo que sentía en ese momento, el lastimado seria yo y mi herida no cerraría tan fácilmente.
Mientras no inventen una máquina del tiempo, vamos a tener que aprender a vivir con nuestro arrepentimiento, dejarlo atrás y no quedarnos en el hubiera, por que por mucho que queramos... el pasado no se puede cambiar.
En el breve transcurso de la vida (porque es muy breve, por si alguien no se dio cuenta) pasan todas las verdades y realidades de tu existencia. El ayer no es más que un sueño y el mañana es solo una visión. Pero si vivís bien el hoy, vas a hacer que el ayer sea un sueño feliz y que el mañana sea una visión de esperanza. La vida es movimiento, es acción. Si te equivocas que sea por actuar, pero si actuaste con el corazón no va a ser tan doloroso, como si no hubieras actuado… como si no le hubieras hecho caso a tu corazón.
Si alguien mas lee esto le deseo algo, sino... es un deseo para mi porque cada tanto cuando me este olvidando de actuar lo voy a releer nuevamente... solo te deseo que actúes, que vivas, sin miedos, ni penas, vas a perder muchas cosas muy lindas en tu vida pero si no actúas vas a perder mas y tu vida no va a valer la pena. La vida es el día a día..........¡Aprovecha bien este día!.
……………………………………………………J.P. ("Mi Alter Ego")