Termina el campeonato Apertura del fútbol Argentino, y como viene pasando últimamente se define en la última fecha… tal vez tampoco en la última fecha, porque hay cuatro equipos con posibilidades matemáticas de llegar al primer puesto.
El reglamento dice que si más de un equipo llega a ser primero en la fecha 19, deben jugar entre ellos para que haya un campeón. Ya no se utiliza la diferencia de gol, o el resultado en los partidos jugados entre si durante este ultimo campeonato.
El reglamento cambió en el tiempo para el campeonato de primera “A”, como para las demás categorías.
Pero tal vez la definición mas rara se dio para el “Torneo Argentino de 1962” en el que los dirigentes del consejo federal decidieron que se eliminarían los empates para que haya mas goles, ósea que el partido que terminara igualado iría a un alargue de treinta minutos, con el que el que hace el gol gana o “Muerte Súbita”, (mal nombre, si los hay… por eso ese tipo de definición en el día de hoy se llama “Gol De Oro”). Y de seguir el partido empatado se definiría con una serie de 5 penales cada uno.
En ese Torneo Argentino de 1962 en el que participaban equipos de todo el país, los finalistas del grupo “F” fueron los equipos de Mar Del Plata, y Necochea que debían disputar dos partido (Ida y Vuelta) para saber quien pasaba a la otra ronda.
El primer partido con Necochea de local lo ganó Necochea 3 a 1, pero el partido de fútbol más raro de la historia se dio en la vuelta, con Mar Del Plata de local.
Este raro partido terminó 2 a 2 con el festejo de la gente de Necochea, que con los resultados de los dos partidos pasaba a la siguiente ronda. Pero el árbitro del encuentro dijo que no podía haber partidos terminados en empate, y en ese momento empezó lo raro que quería contar:
El arquero de Necochea se sentó dentro de su arco esperando el gol de muerte súbita, (un gol que le hicieran en contra sus compañeros) para concluir el partido con un 3 a 2, pero la suma de los resultados daría 5 a 4 y esa diferencia de gol les permitiría al equipo de Necochea pasar a la siguiente ronda.
El gol no llegaba porque los jugadores de Mar Del Plata defendían el arco de Necochea pensando en los penales y en tener oportunidad de hacer una diferencia de tres goles y pasar ellos (Mar Del Plata) a la siguiente ronda.
Este partido digno de un cuento de Fontanarrosa se degenero a los cuatro minutos de juego, cuando el árbitro lo suspendió porque entró al campo de juego la hinchada de Mar Del Plata para agredir a los jugadores de Necochea, por “defender el arco contrario”.
Días más tarde se decidió completar los treinta minutos sin público, y con una nueva regla: que haya un tercer partido en caso de que Mar Del Plata haga un gol… Cosa que ocurrió y que los obligó a ese tercer partido, que terminó 1 a 1 con un tiempo suplementario sin goles. Entonces se llegó a los penales donde también se empato 4 a 4. El reglamento decía que en caso de llegar a esta instancia, se debía definir con una moneda… si… con una moneda.
De nuevo las peleas entre los capitanes de los equipos, que elegían el mismo lado de la moneda. El árbitro ya cansado de tantas vueltas arrojó la moneda al aire y señaló al capitán de Necochea y le preguntó:
-Que elije?
-Cara (Respondió el capitán de Necochea).
Pasaron tres partidos, una suspensión, dos tiempos suplementarios, una serie de penales y una moneda. Para que finalmente gane Necochea.
Ese reglamento quedó olvidado, como también los tres partidos de esa definición del grupo “F”. Solo lo recuerda algún que otro fanático al que le gusta el fútbol, la matemática, los finales sin final, y las cosas raras, retorcidas y complicadas.
……………………………………………………J.P.