PERDIDO POR PERDIDO
Escuché un chiste tonto:
“Una noche un tipo encuentra a su amigo en una esquina justo debajo del farol de iluminación, en cuatro patas buscando algo que perdió, y le pregunta ¿que estas buscando?. A lo que el amigo le contesta:
– Un lente de contacto que se me cayó.
Entonces el primero le dice a su amigo
– ¿Estás seguro que lo perdiste acá?
Y el tipo en cuatro patas le contesta:
– No, lo perdí como a 50 metros, pero lo busco acá porque hay más luz, donde se me perdió está muy oscuro”
Es un chiste muy tonto pero encierra mucha verdad.
Muchas veces yo busqué en el lugar más iluminado porque me era más cómodo, aunque sabía que lo que buscaba no estaba ahí, ¿Cuántas veces lo que buscamos esta en un lugar menos accesible, o en un lugar más oscuro?... Hay cosas que una vez que se pierden no se vuelven a encontrar porque las buscamos donde sabemos que no están, o simplemente no las encontramos porque están en donde no nos atrevemos a buscar. También hay cosas que ni siquiera llegamos a perder, porque no las tuvimos nunca, pero el propósito de nuestra vida es buscarlas entre la luz y la oscuridad, simplemente porque la vida está llena de “Claroscuros”.
Pero si tenemos un poquito de paciencia podemos esperar a que amanezca, y la luz del día nos dará una nueva perspectiva.
De todas formas, hay cosas que están destinadas a que no las veamos ni siquiera bajo la luz del sol...
Porque algunos de nosotros hasta perdemos a la mujer de nuestra vida, sin haberla visto nunca a los ojos... ni siquiera bajo la luz del sol.